La semana que despide septiembre para dar entrada al mes de octubre va a traer una importante variación de temperaturas. Tras los últimos coletazos de la borrasca Odette, que ha dejado precipitaciones en la parte norte de la península e incluso las primeras nevadas en los Pirineos, llega otra de características similares.
Todo ello de la mano de un fenómeno meteorológico llamado el ‘cordonazo de San Francisco’, que implica precipitaciones abundantes y tormentas, y que tiene su origen en una leyenda antigua que nada tiene que ver con la explicación científica.
Sin embargo, los primeros días de la semana serán con temperaturas más suaves en toda la península pero con una gran variación entre el día y la noche, pudiendo alcanzar en algunos puntos como la Comunitat Valenciana los 30 grados al sol y alrededor de 10 cuando este se esconda. Se calcula que esto durará hasta el miércoles, aunque se puede alargar al jueves.
También se observarán algunas nubes en el norte de Canarias y en el extremo septentrional peninsular, que podrían dejar algunas lluvias. De cara al miércoles, un frente dejará precipitaciones en Galicia y Asturias, anticipando el cambio de tiempo de los siguientes días.
Fin de semana marcado por el agua y el frío
Una vez se atraviese el periodo entre borrascas, llegará el fenómeno meteorológico cuyo nombre, el ‘cordonazo’, tiene un origen muy antiguo. «Según la leyenda, cuando el diablo o los malos pensamientos estaban alrededor de San Francisco, él cogía el cordón de su hábito y lo movía, provocando tormentas, rayos y truenos. Era una forma de espantar a los malos espíritus, pero lógicamente no tiene rigor científico», cuenta a 20Minutos Francisco Martín, experto meteorólogo de Meteored y coordinador de la revista RAM (Revista del Aficionado a la Meteorología).
La realidad es que estas fuertes tormentas y cambios de temperatura se producen todos los años, debido a que, con el final del verano, se producen borrascas de latitudes más altas, «pero este año el ‘cordonazo’ llega en su momento justo, por que se va a dar en torno al 4 de octubre y encima va a ser especialmente notable», afirma Martín.
Esta nueva borrasca que se aproxima, aunque todavía no se ha formado, va a traer precipitaciones repartidas en diferentes zonas del país e incluso puede que se repitan las nevadas en los Pirineos y puntos concretos de la zona cantábrica. «Va a ser una borrasca bastante activa y de importancia. Más propia de principios de invierno que de otoño y que va a traer importantes rachas de viento que pueden llegar a alcanzar los 100 kilómetros por hora. Es un temporal atlántico en toda regla», concluye el experto.








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