Los ministros de Educación y Sanidad, Isabel Celaá y Salvador Illa, respectivamente, han acordado este jueves con las comunidades las reglas y protocolos sanitarios para una vuelta al cole ‘segura’. Entre otras medidas se aprueba que los centros solo cierren si los brotes están descontrolados, según adelantaba ‘El Mundo’.
Si alumnos o profesores de un centro dan positivo, de detectarse casos esporádicos o un brote aislado en un colegio o instituto, se realizará un «aislamiento de los casos e identificación y cuarentena de los contactos» dentro de los llamados ‘grupos burbuja’.
En caso de que hubiera «brotes complejos o transmisión comunitaria esporádica», se barajaría la posibilidad de cerrar alguna clase. Además se ampliarían las personas las personas que pudieran estar obligadas a mantener la cuarentena.
El cierre de los centros escolares sería la última opción, solo contemplada si la transmisión no está controlada. En todo caso, se deberán asegurar «los servicios de comedor además del apoyo lectivo a menores con necesidades especiales o pertenecientes a familias socialmente vulnerables».
Se hará un seguimiento concienzudo de los contactos estrechos del posible alumno o profesor contagiado. Por esa razón se crearían el ‘grupo burbuja’ o de convivencia estable, que será opcional a partir de 2º de primarias. A todos se les realizarán pruebas PCR, y si no hubiera este grupo concreto, a las personas con quién mantenga más relación. También tendrán que mantener la correspondiente cuarentena de 14 días.
En cuanto a la asistencia a las aulas, la orden del ministerio es que «la actividad lectiva será presencial para todo los niveles y etapas del sistema educativo, priorizándola para el alumnado de menor edad, al menos hasta el cuarto curso de la ESO».
El texto también recoge que todos los niños o adolescentes se tendrán que tomar la temperatura una vez lleguen al colegio o instituto. Además se aprueba el uso de la mascarilla obligatoria a partir de los 6 años en aulas y transporte escolar. También se exige una declaración responsable a los padres en la que garanticen que sus hijos van al colegio sin fiebre.
Los documentos presentados a las comunidades también recogen que ningún alumno, profesor u otro miembro del centro que tenga síntomas debe acudir al colegio o instituto. Si es en el colegio donde se detectan los síntomas, se pondrá mascarilla al niño (si estuviera en una edad que no es obligatoria), se le aislará en una zona ventilada y que tenga una papelera con pedal donde tirar pañuelos y mascarillas. Posteriormente se avisará a los padres y serán ellos quienes contacten con el centro de salud correspondiente.








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