
La nueva era de Sergio González no comenzó con victoria. Empezaba el Espanyol con un claro dominio de la pelota, merodeando constantemente el arco contrario hasta encontrar un pase filtrado hacia Morlanes que, en el minuto diez, batía a Conan Ledesma en el uno contra uno. Después de este jarro de agua fría, los amarillos buscaban a raíz de la solidez defensiva entrelazar jugadas que le permitieran llegar a la portería contraria, pero eran los de Vicente Moreno quienes se acercaban con mayor peligro.
Con Salvi y Perea jugando a pierna cambiada, los de Sergio González buscaban llegar a posiciones cercanas al área espanyolista. Centros buscando a Lozano o Negredo que la zaga visitante desbarataba sin mayores complicaciones, además que algún que otro disparo de Perea o Salvi que atrapa Diego López.
Tuvo varias ocasiones el Espanyol de aumentar su distancia en el marcador, siendo la más clara una vaselina de Raúl de Tomás que adivinaba Conan Ledesma. Con el 0-1 en el luminoso se marchaban los dos equipos al túnel de vestuarios. Ya tras la reanudación, los cadistas dieron un paso adelante y lograron llegar con más claridad al área blanquiazul.

En una de estas llegadas, un centro desde la derecha iba a llegar a la zona de Negerdo. El atacante ejecutaba el disparo con la puntera para poner el empate en el marcador, dando paso a grandes momentos del Cádiz en los que rozó el gol de la victoria. Inclusive, en el último cuarto de hora Negredo volvía a anotar, siendo este tanto anulado por una falta de Sobrino a Diego López.
Subía la tensión en el terreno de juego con el paso de los minutos, y el equipo amarillo rozaba el dos a uno. Llegaría en el minuto novena con una galopada por la derecha de Iván Alejo. El vallisoletano definía cruzando el cuero en el interior del área para adelantar a los cadistas, pero sería Raúl de Tomás quien marcaría en el último suspiro para poner las tablas en el marcador.









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