
La 2021-22 comenzó, pero en el Barça hay trabajo más allá del ámbito deportivo. En las oficinas del Camp Nou trabajan sin descanso para tratar de paliar la crisis económica que azota a la entidad.
Sobre ello habló, entre otras cosas, Josep Maria Bartomeu en una rueda de prensa pública este lunes. Aclaró la situación económica del club.
«Quiero poner en contexto la situación que nos hemos ecnontrado. Como son datos numéricos, haré un esfuerzo para que sea comprensible. Nada más llegar, pedimos un crédito puente de 80 millones concedido por ‘Goldman’ porque no podíamos pagar las nóminas», dijo rotundo.

Y no fue esto lo único que se encontró Laporta: «Teníamos que hacer obras urgentes para reparar el Camp Nou. En un informe se apuntaba que, si no se reparaban, suponína un riesgo para las personas. Eso nos costó 1,8 millones de euros. Gracias a que acutamos con celeridad, este domingo pudimos abrir el estadio. Si se hubiese podido abrir antes tampoco habríamos podido, no queríamos poner en riesgo a los aficionados», comentó.
Laporta se refirió al reparto de los derechos televisivos: «Se ha cobrado por avanzado el 50% de los derechos de LaLiga, que son unos 79 millones».
Aplaudió el presidente su gestión. «También se cobró 50% del cobro de las ventas de los jugadores, lo hizo la anterior junta, yendo a los bancos con un ‘factoring’ que les cobró un 9% de interés. El gasto financiero estaba en un 6% y, con el trabajo que hemos hecho para conseguir los 550 millones, el interés ahora es del 1,9%. Lo que tenía el club era tres veces más de lo que hemos conseguido», subrayó.
La política deportiva de la ‘era Bartomeu’ también les perjudicó, según Laporta: «El contexto genera perjuicios a la entidad. Es la pirámide invertida: los veteranos tienen contratos largos y los jóvenes contratos cortos. Y eso es difícil para renegociar contratos. Estas reducciones de salarios que presumían los anteriores gestores, se consiguió. Fueron unos 68 millones de reducción, pero en realidad no es tal porque lo hemos encontrado en forma de primas de finalización de contrato».
Laporta criticó que el club hizo «pagos desproporcionados a intermediarios, no a agentes». «Un fichaje que costó 40 millones y, por prima de compra, pagamos 8 millones y por prima de venta otros dos más. A una persona que se le pagaba 8 millones por detectar jugadores interesantes en Sudámerica… Son cantidades importantes, impropias», añadió.
«Hemos tenido que demostrar a los auditores que tenemos una empresa que funciona bien. Un patrimonio negativo de este volumen… Nos ha hecho trabajar mucho», prosiguió.
Así resumió Laporta las cuentas: «A la hora de hacer el cierre del año teníamos unas expectativas y después de lo que hemos visto el cierre lleva a pérdidas de 481 millones de euros. Son 1.136 millones de gasto y 655 de ingresos, que están auditadas y presentadas. El impacto por el coronavirus es de 91 millones».
Admitió que los sueldos le suponen un gran problema. «Tenemos una masa salarial que representa el 103% sobre los intereses. En total son 617 millones de euros. Representa un 25 o 30% más que nuestros competidores. Estamos muy por encima en cuanto a la masa salarial deportiva», repasó.
«El Barça tiene un patrimonio neto negativo de 451 millones de euros. Esto es complicado porque nos obliga a hacer un gran trabajo para que los creditores y el auditor nos crean. La prueba es que hemos logrado levantar 550 millones a un interés muy bueno del 1,1%», recalcó como parte positiva.
«Tenemos que pagar 553 milllones más de lo que cobraremos estos años. Es mucho dinero y contextualiza dónde estamos. La deuda bancaria se ha incrementado notablmente y las obligaciones de pago suben a 1.350 millones», apostilló.
Y volvió a criticar a la anterior Junta Directiva: «Todo esto forma parte de una manera de actuar que se saltaban los controles de la entidad y de la Asamblea. Se fraccionaban facturas, como las de I3 Ventures con el Barçagate, también se fraccionaban facturas del Espai Barça y de la deuda contraída para no pasar por la Asamblea. Y no solo se fraccionaban facturas, también en los departamentos de informática y marketing había más de 200 proveedores pequeños para no pasar por los controles internos».
Prometió que los resultados de la ‘due diligence’ que ha hecho el club, en la que se detalla la situación financiera del Barça, «será explicado en septiembre con todo el detalle por el consejero delegado».
Ya en el turno de preguntas, se mostró contento por la vuelta del público al Camp Nou. «Entró un aire nuevo que todos esperábamos. Eran casi 30.000 personas animando. La motivación y el compromiso demostrado por el equipo lo tenemos que valorar. El barcelonismo está convulso», comentó.
Las aguas están revueltas por el adiós de Messi, pero pidió pasar página: «El mejor jugador de la historia del fútbol no ha seguido en el Barça y había un ambiente de una moral un poco baja. Pero hay ganas de que la nueva era nazca con fuerza. Me gustó mucho el apoyo de la hinchada, se demostró que el Barça está por encima de todos y esto es de valorar».
Respondió a la carta de Bartomeu, que se defendió de las críticas que el propio Laporta hizo al anterior presidente. «Respeto que haya querido hacer pública esa misiva, la he leído y está llena de mentiras… Hace un esfuerzo por justificar una gestión injustificable. Está intentando aprovechar un momento de convulsión», azotó. Y le advirtió de que «nadie se librará de sus responsabilidades».
«Ya en el primer punto de la carta de Bartomeu, todo el mundo sabe que aprobamos las cuentas 19-20 por razones técnicas y para no paralizar la actividad del club. En ningún caso esta aprobación valida el periodo de 2010 a 2019. Ya dije que si de la ‘due diligence’ se desprenden hechos que implican exigencia de responsabilidad lo haríamos. Tampoco comparto los números que él hace. Discrepamos absolutamente. Son responsables de lo que hicieron hasta el 17 de marzo de 2021. Dimitieron el 27 de octubre de 2020 y los números son responsabilidad de su junta», repasó.
Opinó que si dimitieron «fue porque vieron que el voto de censura prosperaba y no querían ser la primera directiva censurada de la historia».
Criticó Laporta también que dijeran que habían perdido 375 millones por la pandemia. «Dicen que, como habían dimitido, no podían tomar decisiones y se perdió esa cantidad, es mentira. En la 2020-21 se perdieron 217 ‘kilos’ por el COVID-19, pero se le han de aplicar los gastos asociados, que son 126 y se le restarían los 91 millones que he mencionado antes por la pandemia. Es una manera de dejar caer datos que no son ciertos», añadió.
Exhibió Laporta unos números verdaderamente preocupantes: «Presentaron un presupuesto con unas hipótesis difíciles de cumplir. Provocaron una situación económica precoupante y una situación financiera dramática: a 21 de marzo de 2021 la deuda era de 1.350 millones de euros».
Y profundizó sobre la opinión de Bartomeu, quien dijo no entender por qué el Barça no apoyó el acuerdo LaLiga-CVC. «Que diga que firmando ese pacto se habría arreglado la situación, no es cierto porque representaba hipotecar los derechos. No era un ingreso directo. Era una deuda. No lo vimos claro. Y esa opinión nos demuestra la visión cortoplacista a la hora de operar. Y así nos ha ido… La herencia que nos ha dejado Bartomeu es nefasta y preocupante».
Mencionó también el tema de la salida de Neymar: «Bartomeu dice que le perdonamos 16,7 millones, otra mentira. Le recordaría el daño que ha hecho a la imagen y a la economía el caso Neymar. La junta hizo un pacto vergonzoso e interesado con la fiscalía en el que se condenaba al Barça por primera vez en la historia por dos delitos fiscales. En contrapartida el señor Bartomeu y Rosell quedaron exonerados de responsabilidades penales y el club pagó una multa de 5,5 millones. No le perdonamos 16 millones a Neymar».








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