Los inversores parecen hoy algo más animados a tomar posiciones en la apertura. Buscan aprovechar los bajos precios después de que la presión vendedora de la semana pasada haya dejado a un sinfín de grandes valores en zona de mínimos anuales.
También ayudan los nuevos máximos de los principales indicadores de Wall Street, pese a la persistente inquietud por la posibilidad de una segunda oleada de infecciones de coronavirus y de que la economía mundial, en general, ofrece poco margen al optimismo con claros signos de debilitamiento, especialmente en la Zona Euro.
No obstante, las expectativas de nuevas vacunas y de tratamientos contra la Covid 19 dan cierta esperanza a los inversores, alentados además por los esfuerzos de los bancos centrales de apoyar el crecimiento con constantes inyecciones de crédito.
En estas condiciones, el índice Ibex 35 acaba de arrancar la sesión con una subida del 1,2 por ciento que le permite auparse de nuevo con cierta holgura sobre la referencia de los 7.000 puntos. Se aleja de este modo el riesgo de una recaída del mercado hacia los mínimos del año.
A primera hora destaca la subida del 3,5 por ciento de Grifols después de que la autoridad sanitaria norteamericana haya aprobado el uso de plasma para enfermos por coronavirus como medida de urgencia. De lejos, le siguen Cellnex e Inditex con avances del 1,5 por ciento. Subidas similares se apuntan los grandes bancos, Santander y BBVA, después de que la semana pasada se situarán en zona de mínimos anuales.
Los inversores no contarán este lunes con referencias macroeconómicas, lo que complicará la operativa a la espera de los importantes datos de producción, crecimiento y confianza que se publicarán a lo largo de la semana.
La debilidad de la renta variable se extiende también por el resto de mercados.
El euro sigue tocado tras los flojos datos de PMI en la Euro Zona el pasado viernes y se cambia en torno a 1,18 dólares cuando hace apenas unos días se cruzaba a más de 1,19 dólares.
La cotización del barril de crudo Brent, por su parte, se mantiene en la zona de los 45 dólares, a pesar de las noticias sobre las tormentas en el golfo de México que han obligado a parar más de la mitad de la producción de petróleo en la región.
La onza de oro, entre tanto, parece estabilizarse en torno a los 1.940 dólares en un tira y afloja entre la debilidad de la renta variable en Europa, que lo refuerza como activo refugio, y la fortaleza de Wall Street con varios de sus principales indicadores en máximos absolutos.








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