Con el anticiclón de las Azores moviéndose ligeramente hacia el norte, el chorro polar se ondula y, de nuevo, se prevé que nos alcance, quedando así España «bajo una circulación intensa del noroeste que conducirá desde el Atlántico Norte una masa de aire frío e inestable». ¿Esto que implica? Pues que el aire (muy, muy) frío se va a adentrar en diferentes capas de la atmósfera para desplomar la cota de nieve y dejarnos a bajo cero por la noche. En el siguiente mapa a 850 hPa al que se ha referido Del Campo, se aprecia cómo los tonos blancos y rosáceos (que marcan temperaturas entre 0 y -4ºC) van a penetrar sobre la Península el jueves a unos 1.500 m de altitud: «El viernes prácticamente abarcarán todo nuestro país, y el sábado llegarán al norte de África». Se librarán, eso sí, las Canarias.
«Las temperaturas van a caer en picado», ha dicho Del Campo. La madrugada del viernes lo notarás y seguramente te toque rascar a primera hora el coche porque las heladas van a llegar a cada vez más regiones del país. Eso sí, para frío engelante el que tendremos las madrugadas del sábado y el domingo, cuando la mayoría de la Península registrará valores invernales. En el norte de Aragón y Cataluña las mínimas podrán incluso bajar de los -15ºC.
La cota de nueve se va a desplomar y, aunque serán más copiosas en zonas altas, llegarán también a zonas donde por ahora no han hecho acto de presencia. Según afirma la Aemet, podrá nevar a tan sólo 700 metros de altura en zonas de la Meseta. También las montañas del sur se cubrirán de blanco en la segunda mitad de la semana.
Las acumulaciones de nieve más generosas las tendremos en la Cordillera Cantábrica, donde a pesar del deshielo del miércoles, no tardará en reponerse a gusto de los esquiadores. En 48 horas, habrán cuajado hasta 60 centímetros de copos y podremos diseñarnos el primer muñeco de nieve de la temporada.








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